Gustavo Adolfo Bécquer, una revolución de la sensibilidad y del corazón



En este programa número 22 de Alegría Literaria, os traemos unas rimas y leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, junto con unos comentarios de los aspectos de su vida y su obra menos conocidos, sazonados con un poco de música con letras de algunas de sus rimas.
Las locuciones y poemas recitados que se pueden escuchar tras la presentación son los siguientes, en orden de aparición:
  • “La venta de los gatos” (locutado por Nahia Delgado de Frutos)
  • “El beso” (locutado por Adrian García Zubiri)
Rimas recitadas por Nahia Delgado de Frutos:
  • “Cuando me lo contaron”
  • “Saeta que voladora”
  • “Volverán las oscuras golondrinas”

La música que escucharemos entre los poemas y leyendas son una selección de músicos que cantan a Becquer:
  • Del Salón En El Angulo Oscuro (VII) (música de Albéniz) – Evoéh
  • Porque Son, Niña, Tus Ojos (XII) – Benito Moreno
  • Volveran Las Oscuras Golondrinas (LIII) – Paco Ibañez
  • Yo sé cuál el objeto (LIX) – Enrique Morente
  • Espíritu Sin Nombre (V) – Imanol

Gustavo Adolfo Claudio Domínguez Bastida (Sevilla, 17 de febrero de 1836-Madrid, 22 de diciembre de 1870),​ más conocido como Gustavo Adolfo Bécquer, fue un poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del Romanticismo.

Extraído de la Biblioteca Virtual Cervantes:
«Adentrarse en la vida y obra de Gustavo Adolfo Bécquer supone iniciar un viaje por un mundo de luces y sombras, donde al final lo que queda es la sensación de haber presenciado la historia de un hombre, que como tal, está sujeto a múltiples contradicciones. De hecho, es precisamente esta característica la que nos permite leer sus poemas y hacerlos nuestros, o conocer los detalles de su azarosa vida, y experimentar los mismos miedos y alegrías que asaltaron al poeta.


Todo su mundo estará regido por un sinfín de oposiciones. Desde su postura política conservadora salpicada de ideas progresistas y filantrópicas, hasta la alternancia de períodos de máxima actividad y sabia pereza, pasando por un gusto musical que fluctúa entre la ópera y las seguidillas flamencas. De todo esto serán fieles testigos no sólo sus rimas y leyendas, sino también sus creaciones periodísticas o proyectos como la Historia de los templos de España. Todos sus escritos dan muestra de un universo personal dividido entre el sueño y la razón, la mujer ideal y la mujer carnal, la idea y la palabra, la aristocracia y el pueblo, el sentimiento y la inteligencia…

    «Hay una poesía magnífica y sonora; una poesía hija de la meditación y el arte, que se engalana con todas las pompas de la lengua, que se mueve con una cadenciosa majestad, habla a la imaginación, completa sus cuadros y la conduce a su antojo por un sendero desconocido, seduciéndola con su armonía y su hermosura. Hay otra natural, breve, seca, que brota del alma como una chispa eléctrica, que hiere el sentimiento con una palabra y huye, y desnuda de artificio, desembarazada dentro de una forma libre, despierta, con una que las toca, las mil ideas que duermen en el océano sin fondo de la fantasía.

    La primera tiene un valor dado: es la poesía de todo el mundo.
    La segunda carece de medida absoluta, adquiere las proporciones de la imaginación que impresiona: puede llamare la poesía de los poetas.»

    («Introducción sinfónica», Manuscrito del Libro de los gorriones)».


Explica Ana Bundgård (2005) que Bécquer, por ser un poeta tardorromántico, había anticipado también en sus obras en prosa y verso. En la lírica intimista de Bécquer encontraron los poetas del 27, y María Zambrano con ellos, una orientación, el aviso de que el camino hacia la armonía entre razón y sentimiento, entre vida y pensamiento, entre idea y forma, entre expresión e inefabilidad, se encontraba en el interior del alma y se expresaba en el lenguaje poético musical que Bécquer y sus predecesores proponían, entreverando los ”sentires” y suspiros de las canciones andaluzas con el lirismo popular de las canciones de Heine.

Concluye Zambrano : ”se trata pues de una actitud, de un movimiento revolucionario sin violencia, de una revolución de la sensibilidad y del corazón una revolución de la sensibilidad y del corazón”.

Será a partir de 1931 cuando se empiece a releer y analizar con interés la obra de Bécquer y cuando poetas y críticos descubran en su lírica la expresión de una sensibilidad moderna. Rafael Alberti, Felipe Vivanco, Dámaso Alonso y Antonio Machado son los primeros en reconocer como valor de las Rimas su brevedad, desnudez, lirismo y forma libre. Era poesía que ”con sólo un roce”, como en 1935 había dicho Dámaso Alonso, uno de los más significativos miembros del grupo del 27 (1935: 59-104), dejaba resonancias en ”lo más entrañado del corazón”.

Luis Cernuda subraya allí la relación entre tradición e innovación en los poemas becquerianos, estableciendo semejanzas en cuanto a ritmo y acento entre Bécquer y Rosalía de Castro y entre ambos, San Juan de la Cruz y Machado.

En Bécquer lo musical responde a un intento de renovación del lenguaje poético. El nuevo modo de poetizar, ya lo hemos visto, tenía su origen en la ”canción popular”, donde se daba la identidad más lograda entre sentir y decir.

CRÉDITOS

Sintonía: Literatura de cordel – Francisco Diniz

http://www.cervantesvirtual.com/portales/gustavo_adolfo_becquer/autor_biografia/
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/obras-de-gustavo-a-becquer–0/html/

Libro «Los Borbones en pelota»
https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/32/48/_ebook.pdf

Ana Bundgård (2005). Raíces becquerianas de la razón poética. Aurora: papeles del Seminario María Zambrano, (7), 7-15.
https://www.raco.cat/index.php/Aurora/article/viewFile/142838/194407

Programa bajo licencia CC-by-sa-nc a excepción de la música. Uso educativo.

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