En este programa número 51 de Alegría Libertaria, os traemos algunas reflexiones en torno a algunas formas de movilidad humana y, específicamente, al turismo, tratando de traer una perspectiva anarquista, crítica y anticapitalista.
Tiene tres bloques principales: primero hablamos un poco sobre viajes y sobre nomadismo (y sobre el anarquismo transhumante); en el segundo bloque, os traemos una serie de críticas al turismo; y en el tercer bloque, os contamos el caso de la Costa del Sol (Andalucía).
Este programa es parte de la serie que estamos realizando sobre temas o corrientes del anarquismo: anarcosindicalismo, anarquismo a pie de calle, anarcofeminismo, ecología libertaria, culturas populares, ludismo y anarquismo y anarquismo pacifista. Se pueden escuchar juntos en este enlace: https://alegrialibertaria.org/wp/alegria-libertaria/
Viñeta de Martín Morales del libro Costa del Sol. Retrato de unos colonizados (Campo Abierto Ediciones, 1977)
En este programa número 32 de Alegría Libertaria, de nuestra radio libre online también denominada Alegría Libertaria, os compartimos el programa que preparamos para la emisión del Cuarto Cadenazo de Radios Libres desenmascarando el colonialismo, nada que celebrar, emitido el 11 de octubre de 2020.
Muerte al invasor – Mural de David Alfaro Siqueiros (Chillán, Chile)
CRÉDITOS
Sintonía: Alegría – Albertucho
Música interbloques:
Llegar a la meta (Rocío Márquez, a partir de estos poemas de Antonio Orihuela: «Entre los momentos buenos del día» y «Cómo se puede pensar en comer bien»).
En este programa número 30 de Alegría Libertaria, de nuestra radio libre online también denominada Alegría Libertaria, traemos una noticia de 1616 nada menos, que nos envía Emiliano Urteaga desde México y que nos ha dado pie a comentar algo que normalmente se cuenta como una historia de gloria, aventura, exploración y emprendizaje, que es el papel de los colonizadores vascos a lo largo de la historia.
Emiliano Urteaga nos envía esta noticia de noviembre de 1616, que fue la fecha de inicio de la guerra de los indios tepehuanes en la provincia de la Nueva Vizcaya (lo que actualmente es el norte de México, que ocupó el área actual de los estados mexicanos de Durango, Chihuahua, Sinaloa, y parte del estado de Coahuila). Cuenta cómo se sublevaron los indios tepehuanes y se sumaron diversos grupos indígenas y también esclavos africanos, para acabar con la explotación de los colonizadores encabezados por los conquistadores vascos.
Boyd-Bowman (Juan San Martin, 1988) señala como significativo el hecho de ser tres vascos de entre los cuatro fundadores reconocidos en la fundación de Zacatecas.
“Nos dirá que los apellidos vascos dominan toda la historia de la exploración y colonización del Norte de Nueva Espana en aquel periodo y aún en el siglo XVII: Francisco de Ibarra y Francisco de Urdiñola, en Nueva Vizcaya; Juan de Oñate, en Nuevo México, y Martin de Zavala, en Nuevo Leon.
En las siguientes décadas, especialmente bajo el liderazgo de Francisco de Ibarra (Eibar), se fundaron asentamientos más adentro del territorio y aún más al norte de la ciudad de Zacatecas, cuando fueron descubiertos yacimientos de plata. Ibarra nombró esa nueva área como Nueva Vizcaya. Francisco de Ibarra, como enviado del virrey Velasco, dirigió a mediados del siglo XVI la conquista del territorio de los tepehuanes”.
Os dejamos aquí unos fragmentos extraídos de diferentes webs de la Wikipedia (que muestran, también, las formas de expresión reflejadas en estos artículos), y también os dejamos algunos enlaces para profundidad, tanto de carácter divulgativo como académico.
Entre 1603 y 1614, el Virrey nombró a Francisco de Urdiñola como Conde de Monterrey. Consiguió aplacar en 1601 una gran rebelión de indios en el norte de la provincia. Hombre de guerra, Urdiñola ya había estado combatiendo a los indios tepehuanes en Indehe, a los guachichiles y pachos en Saltillo, y a los mazapil y matehuala. Enfrentó también un rebrote de la rebelión de los acaxes y el alzamiento de los xiximes en 1610.
Francisco de Urdiñola (1550, Oiartzun – 1618, Río Grande, Zacatecas) fue uno de los mineros más ricos y más afortunados de Nueva Vizcaya y de Nueva Galicia, poseedor y explotador de minas en Bonanza, en Mazapil, en Ramos y en el Río Grande de las Nieves. Agricultor, vinicultor, propietario de uno de los latifundios más grandes de la tierra (sólo en Coahuila 30.000 km² con 66 poblados), fue también uno de los ganaderos más importantes de Nueva España (México).
Se puede decir que Urdiñola incluso tuvo más mérito que Ibarra, puesto que fue el definitivo conquistador de Nueva Vizcaya, o mejor dicho el pacificador, pues prefería una mala paz a una buena guerra. Juan de Oñate nació en 1550 en la ciudad de Pánuco, Zacatecas (Nueva España). Su padre fue Cristóbal de Oñate, conquistador español del noroeste mexicano y fundador de varias ciudades relacionadas con ricas minas de plata, lo que convirtió a Cristóbal de Oñate en uno de los hombres más ricos de la Nueva España junto con sus socios, también vascos, Diego de Ibarra y Juan de Tolosa. Su madre fue Catalina de Salazar y de la Cadena, hija de Gonzalo de Salazar, un funcionario que trabajaba en la Tesorería Real de la Nueva España. Un antepasado Cadena había luchado en la batalla de las Navas de Tolosa, y fue el primero en romper la línea de defensa que protegía a Mohámmad Ben Yácub.
Desde muy joven tomó la carrera de las armas y encabezó campañas militares contra los rebeldes indios chichimecas que habitaban en el norte de la Nueva España y asolaban los asentamientos españoles. Entre campaña y campaña se dio tiempo para prospectar en busca de placeres (minas) de plata.
Contrajo nupcias con Isabel de Tolosa Cortés de Moctezuma, hija de Juan de Tolosa y Leonor Moctezuma y, por ello, nieta de Hernán Cortés y de la princesa Isabel Moctezuma (una de las hijas del emperador azteca Moctezuma Xocoyotzin). Tuvieron dos hijos, Juan de Oñate Cortés (1580) y María de Oñate Cortés (1582).
El tal Juan de Tolosa, uno de los fundadores de Zacatecas, contrajo matrimonio con Leonor Cortés Moctezuma, hija natural de Hernán Cortés y la princesa azteca Isabel Moctezuma.