Circe Maia y Beatriz Vallejos, el canto de la intensidad de lo cotidiano

Este programa número 38 de Alegría Literaria, de nuestra radio libre online Alegría Libertaria, es una colaboración de Virginia Noelí Barré que nos comparte a manera de dueto la poesía de Circe Maia y Beatriz Vallejos, dos singularidades poéticas que cantan la intensidad de lo cotidiano. La poesía de ambas se ofrece en conversación y puesta en común para urdirse, citarse y ser retomadas para posibles y siempre fructíferas variaciones.

Desde diferentes puntos de vista sobre el contar y el vivir, y sugerente vinculación entrevista, con este dueto se pretende crear vasos comunicantes con el acompañamiento musical, además, de algunas canciones del trío folclórico Aca Seca Trío, formado por Andrés Beeuwsaert (teclados y voz), el tucumano Juan Quintero (guitarra y voz) y el santafesino Mariano Cantero (percusión y voz). El tema de entrada es Otra Voz Canta, en voz del grupo uruguayo Pareceres.

Circe Maia (Archivo Manuela Aldabe)

Circe Maia, poeta, traductora, docente y escritora, nació el 29 de junio de 1932 en Montevideo. Pasó gran parte de su infancia en Tacuarembó, vuelve a Montevideo, y ya casada, se trasladó nuevamente a Tacuarembó. Realizó estudios de Filosofía y de Lenguas Modernas y dio clases de Filosofía y de Literatura Inglesa. Ha publicado traducciones de poetas griegos e ingleses en revistas uruguayas y extranjeras.

Algunos de sus libros de poesía son: En el tiempo (1958), Presencia diaria (1963), El puente (1970), Cambios, permanencias (1978), Dos voces (1981), Superficies (1990), De lo visible (1999), Breve sol (2001), Ayer un Eucalyptus (2001, obra traducida al inglés), Obra poética (2010, conjunto de su obra poética publicada hasta entonces), La pesadora de perlas (2013), Dualidades (2014).

Sus libros en prosa son Destrucciones (1986) y Un viaje a Salto (1987), libro este que incluye un diario personal de la época de la dictadura. En 1972, Maia vivió la prisión de su marido, acusado por asistir como médico a integrantes del Movimiento de Liberación Nacional conocido como Tupamaros, mientras que a ella la dejaron en libertad porque su hija menor tenía apenas cuatro días de vida. Sin embargo, un año después, fue destituida como docente de escuela secundaria y pasó a trabajar como profesora particular de idiomas.

Algunos de sus poemas han sido musicalizados por Daniel Viglietti, Jorge Lazaroff, Numa Moraes y Andrés Stagnaro, entre otros. Su poesía fue ligada con el espíritu de la época y se puede ver en el nombre del grupo del canto popular uruguayo Los que Iban Cantando, inspirado por un poema de En el tiempo (1958). Quizás el más significativo fue su poema Por detrás de mi voz, que fue musicalizado por Daniel Viglietti en 1978 como Otra Voz Canta. Esta canción, que a veces se realiza en combinación con el poema Desaparecidos de Mario Benedetti, se convirtió en una denuncia de los regímenes militares latinoamericanos.

Desde su primer poemario En el tiempo (1958), Maia ya señalaba que la expresión adecuada de la poesía es «el lenguaje directo, sobrio, abierto, que no requiere cambio de tono en la conversación, pero que sea como una conversación con mayor calidez, mayor intensidad… La misión de este lenguaje es descubrir y no cubrir; descubrir los valores, los sentidos presentes en la existencia y no introducirnos en un mundo poético exclusivo y cerrado».

​A lo largo de toda su obra ha permanecido fiel a este ars poética. Los objetos, las personas, las muertes cercanas, la pintura y el tiempo son algunos de los temas elegidos para «descubrirse» y descubrir la trama humana. La propia experiencia se convierte en la posibilidad de auscultar lo humano y de establecer el diálogo con un tú siempre presente.

Circe Maia a lo largo de cincuenta años de trabajo poético se ha apartado de la literatura hermética que se vuelve monólogo. Como ella misma dice, ve «en la experiencia diaria, viva, una de las fuentes más auténticas de poesía». Su poesía se expresa a partir de la sensibilidad, sobre todo auditiva y visual.

Beatriz Vallejos

Beatriz Eulogia Vallejos nació en la ciudad de Santa Fe (Argentina) el 7 de mayo 1922 y falleció en Rosario el 12 de julio 2007. “Beba” para sus amigos, fue una poeta y artista plástica argentina. Publicó por lo menos veinte poemarios entre 1945 y 2002. La poeta residió en San José del Rincón, donde también desarrolló su actividad como pintora y laquista en su casa conocida como la «casa de bambú».

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El hijo de Bakunin, de Sergio Atzeni

En este programa número 37 de Alegría Literaria, el compañero Ariel Cóceres, desde Villa Escolar, Formosa (Argentina), nos trae esta novela narrada con mucho talento por su autor, que visita paisajes de la Italia fascista, da voces a los trabajadores y recolecta los diálogos a fin de acercarse a la verdad sobre la figura de su protagonista: Tulio Saba (El hijo de Bakunin).

Recurriremos al tráiler de una película, canciones, llamaremos a la intertextualidad permanente y sobre todo acudiremos a la lectura, todo, a fin de explotar al máximo, esta novela italiana.

Esta novela narrada con mucho talento por su autor, visita paisajes de la Italia fascista, da voces a los trabajadores y recolecta los diálogos a fin de acercarse a la verdad sobre la figura de su protagonista: Tulio Saba (El hijo de Bakunin).

Sergio Atzeni

La polifonía es una constante, se repite capítulo por capítulo.

Las voces son dispares, no hablan de un santo.

El hijo de Bakunin, de Sergio Atzeni, por Ariel Cóceres

Sergio Atzeni reconstruye la figura del mal que muchos ironizan al hablar de Bakunin, juega a establecer un paralelo con Tulio Saba.

El hijo de Bakunin, de Sergio Atzeni

CRÉDITOS

Sintonía: Literatura de cordel – Francisco Diniz

OBRA

«El hijo de Bakunin», de Sergio Atzeni (1995- Novela)

El lugar donde se ahogó Sergio Atzeni, frente a la isla de San Pietro

CORTINA MUSICAL

Black Code – Wynton Marsalis
Primavera 0 – Marcos Sanguineti
Offtramp – Pat Metheny group

CANCIÓN QUE ESCUCHAMOS (por orden de aparición)

Canción del Minero – Víctor Jara
Cadena Perpetua – Imperialistas

AUDIOS QUE ESCUCHAMOS

Lecturas del ciclo de lectura: Los poliOvios – Ariel Cóceres
https://www.ivoox.com/podcast-lectura-el-hijo-bakunin-sergio_sq_f11184584_1.html

Trailer El último Paradiso
https://www.youtube.com/watch?v=UY48LqlPSxs

Minas de Cerdeña

Programa bajo licencia CC-by-sa-nc a excepción de la música. Uso educativo.

Clarice Lispector – La partida del tren

En este programa número 36 de Alegría Literaria, daremos unas pinceladas sobre Chaya Pinjasovna Lispector, mejor conocida como Clarice Lispector (Chechelnik, Ucrania; 10 de diciembre de 1920–Río de Janeiro, Brasil; 9 de diciembre de 1977).

Periodista, reportera, traductora y escritora de novelas, cuentos, libros infantiles y poemas ucraniana-brasileña de origen judío considerada una de las escritoras brasileñas más importantes del siglo XX.

De difícil clasificación, ella definía su escritura como un «no-estilo». Perteneció a la tercera fase del modernismo, de la generación brasileña del 45.

Clarice Lispector

En 1921, la familia salió de Ucrania, hacia la actual Moldavia y más tarde a Rumania. En Bucarest, en 1922, consiguieron pasaportes rusos y el permiso para viajar a Brasil, por lo que así lograron emigrar a Maceió, en donde ya se encontraban la hermana de Mania y el esposo de ella. Al llegar a Brasil, todos tomaron nombres portugueses: Pinjas se convirtió en Pedro, Mania en Marieta, y Chaya recibió el nombre de Clarice. Cuando tenía tan solo cinco años, sus padres se mudaron a Recife, Pernambuco. A la edad de diez años, su madre falleció.​

Eligiendo el portugués, empezó a escribir a temprana edad, y envió varios cuentos al Diario de Pernambuco, el cual rechazó sus publicaciones en una sección de contribuciones infantiles debido a que, mientras que las historias de los demás niños poseían algún tipo de narrativa, los textos de Clarice no describían más que sensaciones. Una de las primeras influencias literarias que tuvo provino del escritor Monteiro Lobato

A la edad de catorce años, se mudó a Río de Janeiro con su padre y una de sus dos hermanas. Allí, muy joven, empezó a leer libros de autores nacionales y extranjeros de mayor relevancia, como Machado de Assis, Rachel de Queiroz, Eça de Queiroz, Jorge Amado y Fédor Dostoievski.

A los veintiún años logró publicar «Cerca del corazón salvaje», obra que había escrito a los diecinueve años y por la que recibió el premio Graça Aranha a la mejor novela publicada en 1943.

Siendo estudiante, conoció a su futuro esposo, el diplomático Maury Gurgel Valente, a quien acompañaría a menudo de país en país, hasta su separación en 1959. Las mudanzas constantes fueron uno de las características de la vida de Clarice, quien siguió en matrimonio a su esposo, dejando atrás a su familia y amigos.

En realidad no sé escribir cartas de viajes, en realidad ni siquiera sé viajar.

Clarice Lispector

En 1959 se separó de su esposo para regresar a Río de Janeiro, en donde retomó de nuevo la actividad periodística; escribió artículos en los medios para conseguir el dinero necesario para independizarse. Un año después publicó su primer libro de cuentos, «Lazos de familia», con relativo éxito; al año siguiente publicó la novela «La manzana en la oscuridad», que sería convertida en una obra de teatro. En 1963 publicó la que es considerada su obra maestra: «La pasión según G. H.», que escribió en tan solo unos meses.

Debido a su dominio de portugués, inglés, francés y español, con fluidez; de hebreo y yiddish, con cierta fluidez; y de nociones de ruso, realizó numerosas traducciones.

Entre el final de los años sesenta y principios de los setenta, publicó libros infantiles, traducciones y adaptaciones de obras extranjeras, obteniendo gran reconocimiento, por lo que impartió charlas y conferencias en distintas universidades de todo Brasil.

Meses después de la publicación de su última novela, «La hora de la estrella», víctima de un cáncer de ovario, a los 56 años, murió en Río de Janeiro el 9 de diciembre de 1977

El estilo de la escritura de Lispector es original. En diversas entrevistas, manifestó que, al momento de escribir, era consciente de lo que hacía. Se destaca en sus obras un estilo y una estructura muy líricos, con una interioridad profunda y siempre relacionada con complejos procesos emocionales y mentales.

Los personajes de sus obras hacen observaciones, apreciaciones y presentaciones de situaciones vitales de una manera muy afilada. Siempre con una prosa reflexiva, con momentos de misterio y de conflictos internos. Lispector se sentía cautivada con la presencia de la consciencia en la escritura, por lo que ello era un tema recurrente en las palabras de sus personajes. No tendía a mostrar un análisis de los estados mentales de los personajes, sino que mostraba directamente sus pensamientos. Intentó de esa manera que los lectores analizaran sus obras por su cuenta. Un denominador común en sus textos es la idea del conocimiento por sí mismo.

El cuento que vamos escuchar, «La partida de un tren», está alojado en el canal de youtube: Literatura para oir, fue publicado en 1974 formando parte del libro: «Onde estivestes de noite».

CRÉDITOS

Sintonía: Literatura de cordel – Francisco Diniz

CANCIÓN QUE ESCUCHAMOS

O Trem Azul – Elis Regina

RELATO QUE ESCUCHAMOS

La partida del tren, tomado de Literatura para oír
https://youtu.be/vdNmpqCIACA

PROGRAMA RELACIONADO

Recordando a Elis Regina

FUENTES

https://es.wikipedia.org/wiki/Clarice_Lispector
http://letras-uruguay.espaciolatino.com/rey_morato_jose_maria/la_partida_de_un_tren.htm

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Osvaldo Bayer, el eterno viejo rebelde

Este programa número 35 de Alegría Literaria, Ariel Cóceres desde Villa Escolar (Formosa, Argentina) hace un pequeño homenaje a Osvaldo Bayer, a quien con sus obras redimió parte de la identidad anarquista latinoamericana, escondida por aquellos que tienen el poder.

Osvaldo Bayer

Cada vez que finaliza un año, y que empieza otro, para el anarquista argentino es una fecha particular, no solo por lo que rodea empezar un año nuevo, sino porque viene a nuestras mentes el 24 de diciembre de 2018, la fecha en que nos dejó el gran Osvaldo Bayer, el viejo rebelde, como lo denomina su hija en su cuenta de Facebook oficial.

Hablar de Bayer, para la historia argentina, es hablar de alguien que nos entregó parte de la identidad anarquista a muchos, rescatando historias y personajes desconocidos antes de la aparición de sus libros.

Hoy en Alegría Literaria, compartimos solo un pequeño homenaje a quien con sus obras redimió parte de la identidad anarquista latinoamericana, escondida por aquellos que tienen el poder.

Cartel de la película «La Patagonia rebelde»

CRÉDITOS

Sintonía: Literatura de cordel – Francisco Diniz

OBRAS

Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia. 1970
La Patagonia rebelde. 1972 – 1975
Los anarquistas expropiadores y otros ensayos 1975
Exilio. 1984
Rebeldía y esperanza. 1993
Rainer y Minou. 2001

CORTINA MUSICAL

Nuevo cantar de Puel Kona
Carta a un peñi preso

CANCIONES QUE ESCUCHAMOS (POR ORDEN DE APARICIÓN)

A Osvaldo Bayer, de Quinteto Negro La Boca (QNLB)
Severino Di Giovanni, de Sig Ragga
Facón Grande, del disco «Patagonia de Fuego», de Sergio Castro
Osvaldo (Voz O.Bayer), de Arbolito – Álbum «Mientras nos lleve la chata» (en vivo)
Arbolito, de Arbolito – Álbum «Mientras nos lleve la chata» (en vivo)
Iconoclastas, de Eterna Inocencia
Oda a Simón Radowizky, de Inmigrantes Punk

AUDIOS QUE ESCUCHAMOS

PROGRAMA RELACIONADO

Tangos libertarios del Quinteto Negro La Boca QNLB

Propuesta de Bayer: Desmonumentar a Roca

Programa bajo licencia CC-by-sa-nc a excepción de la música. Uso educativo.

Manuel José Castilla, el gozante de ojos térreos y sensibilidad humana

Este programa número 34 de Alegría Literaria, de nuestra radio libre online Alegría Libertaria, es una colaboración de Virginia Noelí Barré que nos trae una clave (otra) de lectura del poeta Manuel José Castilla, en la proximidad y reciprocidad del diálogo entre poetas y amistades, acercando su figura a la enunciación colectiva del nosotros, del pulso vital y la estética como tendencia cotidiana por construir el mundo del goce en contacto con el entorno.

Manuel J. Castilla (Cerrillos, 14 de agosto de 1918 – Salta, 19 de julio de 1980) fue un poeta, periodista, titiritero y escritor argentino, una de las voces más significativas de la poesía argentina contemporánea.

Manuel J. Castilla

Manuel José Castilla nació en la casa ferroviaria de la Estación de Cerrillos (Salta). Realizó estudios primarios en la Escuela Zorrilla para luego estudiar el secundario en el Colegio Salesiano (donde repitió tres veces el primer año) y después en el Colegio Nacional de la capital de su provincia. A los 18 años abandonó la secundaria y entró a trabajar en El Intransigente, el diario salteño fundado en 1920 por David Michel Torino. En la redacción que en 35 años compartiría con Raúl Aráoz Anzoátegui, Miguel Angel Pérez, Walter Adet, Jacobo Regen, comenzó pasando listas de farmacias de turno y resultados de las divisiones inferiores del fútbol, hasta llegar a ser uno de sus más refinados columnistas.

Andrés Mendieta, en ocasión del veintitrés aniversario de la muerte de Castilla, comentó que «el Barba hacía bizarría de su ingenio. Por los avatares políticos en cierta oportunidad el gobierno, a los efectos de silenciar la constante oposición que le hacía la publicación, dispuso el traslado de todos los periodistas y gráficos para prestar declaración ante el Congreso de la Nación al sentirse un legislador “tocado” por un artículo del diario. La censura no tuvo efecto a raíz que se contrataron linotipistas y armadores de otras provincias y el material periodístico era escrito por estudiantes, amigos y distinguidos profesionales».

Aquí aparece la chispa de Manuel. Parodiando a una canción de moda escribió lo siguiente:

“Adiós muchachos ya me voy para Devoto…
frente a la cana, me silva el coto”.

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