En este programa número 194 de La Alegre Corchea Libertaria, os traemos a María Inés Ochoa, cantante mexicana de música popular y canción protesta.
El programa incluye el fragmento de una entrevista realizada en 2018 por Desinformemonos a María Inés Ochoa rumbo al Teatro de la Ciudad: https://youtu.be/HowyHS3COlM
En este programa número 193 de La Alegre Corchea Libertaria, os traemos la música de Rafael Méndez, uno de los mayores trompetistas mexicanos de música clásica.
El programa incluye el fragmento de un audio del video: Rafael Méndez, el virtuoso de la trompeta de Salvador Álvarez: https://youtu.be/HxaBawKvDNI
En este programa número 122 de La Alegre Corchea Libertaria, de nuestra radio libre online Alegría Libertaria, traemos la música de José de Molina, cantautor revolucionario mexicano identificado con el anarquismo.
Cuenta Sebastián Franco en su texto publicado en Marvin, que de la vida del cantautor no se precisa exactamente de dónde o cómo se origina su figura; no se sabe exactamente en qué año nació -el mismo músico no lo sabía-, pero se especula que fue alrededor de 1938. Según José Luis Rangel, biógrafo de Molina, el cantor era hijo de una empleada doméstica y madre soltera, quien murió cuando él tenía cerca de 3 años por lo que José fue adoptado por los patrones de su madre, gente de la más alta alcurnia social; cuando José tenía escasos doce años, decidió fugarse de la mansión para emprender su destino, que tenía claro no era con la burguesía de Hermosillo.
Fue el creador de canciones populares imperecederas como «Obreros y Patrones», «Ayeres», entre otras más. En su trayectoria de 30 años como artista y compositor de temas sociales lanzaría por lo menos 12 álbumes, siendo además un viajero incansable a quien sus andanzas llevarían por Latinoamérica, Europa, Estados Unidos y todo México.
José de Molina
Trabajó en sus inicios como campesino, obrero, periodista, actor y vendedor, entre otros oficios. Dichas experiencias se verían reflejadas posteriormente en su obra, dotándola de una rebeldía e irreverencia características. Nunca se afilió a partido político alguno, ya que no creía en la vía electoral como fuente propiciadora de los cambios radicales que la sociedadd necesitaba.
José de Molina pudo sobrevivir a las masacres del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, y de El Halconazo del 10 de junio de 1971.
Si bien su obra fue contestataria, y atacaba al estado y al régimen que entonces imperaba en la época (y continua actualmente), también conserva una fuerte carga humana, llena de sensibilidad por las carencias del pueblo y de sus dolencias, no solo económicas; además, sensibilizaba a la sociedad sobre lo que significaba ser y sentirse de clase trabajadora y que naturalmente contrastó con su radicalidad, como por ejemplo en el tema “Madre proletaria”.
En 1994 decidió plantarse todas las tardes a tocar sus canciones en el Zócalo capitalino, en solidaridad con el levantamiento zapatista, por lo que más tarde en 1997, con la visita del presidente norteamericano Bill Clinton, el cantautor fue secuestrado y torturado por la policía política. Fue hospitalizado e intervenido como consecuencia a los golpes recibidos.
Fue víctima de amenazas, secuestro y golpes de la policía política mexicana. El poder político trató de comprarlo, pero jamás cayó en la tentación, procurando llevar una vida consecuente con sus ideas. Se consideraba un socialista libertario, ya que pensaba que todo Estado-Gobierno temprano o tarde se corrompe y se vuelve despótico, represivo y tiránico. No creía en caudillismos, ni aceptaba dioses, mucho menos amos.
En la década de los 90, la marginación contra este cantautor se agudizó, razón por la cual se hizo un llamado para organizar eventos en barrios, sindicatos y auditorios con el fin de romper el cerco de silencio que lo rodeaba. Quizá fue el compositor popular urbano de protesta más conocido en México, solo precedido por León Chávez Teixeiro y la aguerrida cantora revolucionaria Judith Reyes.
La muerte de este cantautor, como lo ha declarado públicamente su hijo Arturo de Molina, fue el resultado de la política represiva y criminal del ex presidente mexicano Ernesto Zedillo Ponce de León, pero su voz no será callada y acompaña las luchas del pueblo mexicano.
Odio que lo llamen «El Utah Phillips mexicano», porque tal vez Utah era «El José de Molina estadounidense», pero hay muchas similitudes, como su anarquismo, su humor y su dedicación de por vida a compartir y promover la historia popular, utilizando la canción para amplificar las historias y movimientos obreros. José de Molina, sin embargo, no era pacifista, lo que hace que sea tan difícil de encontrar su música en los EE.UU.
Contraportada del disco «Salsa… Roja»
Salsa Roja es uno de los mas famosos discos de Jose de Molina, el tema que más destaca es precisamente el que le da nombre al disco, «Salsa Roja», donde se pone en evidencia que los empresarios no son nada sin la mano de obra que transforme la materia prima, y sin embargo, son los que cuentan con las peores condiciones. Otra que destaca es una parodia a la cancion «El Año Viejo», donde describe la situacion que miles de familias ante la crisis que afectaba al pais (antichef en libcom.org).
La música que escuchamos tras la presentación es su disco «Salsa… Roja», de 1979. Participaron el grupo Vientos para un Nuevo Día, el grupo FAR y la Orquesta Fantasma. Estos son los temas del disco:
Salsa… Roja (1979). José de Molina
01 Pobre México Señor 02 Canto negro (canta Othoniel Llanas) 03 Diálogo entre el Papa y Jesucristo 04 Marcha Coalición 05 Canto por los desaparecidos (canta Eduardo Mata) 06 Lorenza Santiago (cantan Andrea y Coralito) 07 Corrido a los mineros de Nacozari 08 Salsa Roja (con Carlos Orozco Elwin) 09 El año viejo
Este programa número 105 de La Alegre Corchea Libertaria, de nuestra radio libre online Alegría Libertaria, vamos a hablar sobre Rodrígo González, Rockdrigo, cantautor mexicano de rock protesta.
Rodrigo Eduardo González Guzmán (Tampico, Tamaulipas; 25 de diciembre de 1950 – Ciudad de México; 19 de septiembre de 1985), mejor conocido como Rockdrigo «El Profeta del Nopal», es uno de los máximos representantes del llamado movimiento rupestre. Desafortunadamente el sismo de 1985 acabó con su vida y trunco su carrera artística.
El tamaulipeco es una figura indispensable dentro del rock nacional, ya que con el paso del tiempo se convirtió en uno de los músicos más influyentes dentro del rock en México.Escucharemos la presentación de este cantautor en voz de su hija, Amandititita, cantautora de anarcumbia.
Encontramos sobre Rockdrigo esta tesis doctoral defendida por Jesús Nieto Rueda bajo el título «Una poética de la crisis. Aproximación sociocultural a la canción urbana de Rodrígo González», en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) en 2016. Hemos extraído algunos fragmentos de este trabajo en el programa, así como de otras fuentes que os dejamos en la ficha.
Así comienza este trabajo de investigación:
«Exterior. Zócalo de la ciudad de México. Día. Al igual que plomeros, albañiles, electricistas se instalan afuera de la catedral ofreciendo sus servicios con un letrero que indica su oficio a un costado del estuche de herramientas, el Rockdrigo está sentado sobre un cajón de madera con una hoja de papel donde se lee: “Rockantrovero”. En pantalones de mezclilla, camiseta y lentes oscuros, con la guitarra sobre las piernas y el porta armónica al cuello comienza su concierto.
¿Cantante de protesta, artista comprometido o engagé?, González elige su propia etiqueta: rockantrovero. Desde su híbrida etimología, el concepto está impregnado de la esencia del cantautor. Remite al rock, como corriente musical en general, pero para diferenciarse expresamente de un rocanrolero común, aquí se funde la palabra en inglés con la idea del trovador. No por nada va el hombre por la calle con sus dos instrumentos musicales a mano, cuerda y viento, como en otros tiempos, lugares y circunstancias, iban rapsodas o juglares cantando y divirtiendo por otras ciudades. González no sólo emplea el prefijo ‘rock’ para esa especie de oficio ambulante, sino también para el que se convirtió en su mote más conocido, su nombre artístico: Rockdrigo».
El Movimiento Rupestre fue un colectivo musical del rock de México surgido en 1984 en el cual un grupo de artistas que, a falta de recursos para formar bandas con instrumentos eléctricos, presentaron su propuesta sólo acompañados de su voz, guitarra, un teclado o armónica y cuya riqueza estriba en sus letras, muchas veces complejas y más cercanas a la música folk y al rock. Incluimos en el programa el manifiesto en voz del locutor Emilio Ebergenyi, extraído de Youtube.
“Hurbanistorias” fue el único cassette que Rodrigo Eduardo González Guzmán editó en vida para dar a conocer su propuesta musical. Fue grabado de forma independiente y él mismo lo vendía al final de sus presentaciones. La producción estuvo a cargo de Jorge Rosell. El diseño de la portada del caset original es de Rockdrigo. Fue reeditado en LP por Ediciones Pentagrama en 1986, y años más tarde, en disco compacto.
El escritor y crítico musical José Agustín lo bautizó como el Bob Dylan mexicano. Al principio pudiera parecer así; sin embargo, al adentrarse en sus “Hurbanistorias”, el melómano se da cuenta que Rockdrigo tenía la ventaja de una voz privilegiada, a diferencia de la voz a veces desafinada del compositor de “Blowin’ in the Wind”.
Se trata de una fusión de ritmos musicales, al mismo tiempo que un mestizaje entre los ritmos de vida de aquel mundo del pasado (el campo) y el turbulento mundo del futuro (la ciudad). Hallamos en sus acordes citas que remiten tanto al rock anglosajón, como a la trova latinoamericana, ambos muy en boga en los años setenta pero comúnmente considerados bandos opuestos en el espectro de los gustos de la música popular.
Hurbanistorias es una obra en la que muestra una clara actitud rebelde, antiautoritaria y de denuncia de la opresión. Fue un casete autoproducido en el que Rodrigo tocó todos los instrumentos y luego se ensamblaron las distintas grabaciones en el casete en el estudio de Jaime Rosell, aprovechando la infraestructura de Pentagrama; si bien, el material no se publicó con el sello de esta empresa, pues lo financió González con apoyo de Françoise, su pareja. Los 300 casetes fueron luego vendidos en conciertos y de mano en mano por el propio Rodrigo.
Estos son los temas del casete «Hurbanistorias» y que podéis escuchar íntegramente tras nuestra presentación:
En este programa número 56 de La Alegre Corchea Libertaria, queremos recordar a Salvador Flores Rivera, más conocido como el Chava Flores, cronista musical de la Ciudad de México.
Nació el 14 de enero de 1920 en el antiguo barrio de La Merced, en el Centro de la Ciudad de México, en la calle de La Soledad. Tuvo infinidad de empleos desde su infancia; fue costurero, encargado de almacén, cobrador, vendedor de puerta en puerta, administrador de una ferretería, propietario de una camisería y de una salchichonería e impresor, entre otras cosas. Ocupaciones, todas ellas, que implican movilización por toda la ciudad, lo que fue de gran utilidad para su etapa como compositor pues, debido a sus empleos, recorrió barrios, calles y colonias, y fue testigo de diversas situaciones que posteriormente plasmaría en su obra, gracias a la cual se le otorgó el título de «Cronista Cantor de la Ciudad de México».
La música que escucharemos tras la presentación es el disco Mi barrio (1988), con 10 canciones, y una recopilación de canciones cómicas (15 Éxitos-Canciones cómicas):
1.- La esquina de mi barrio
2.- El crimen del expreso
3.- Los pulques de Apam
4.- Pobre Don
5.- La casa de la Lupe
6.- El retrato de Manuela
7.- Apolonia la bonita
8.- El apartamento
9.- La jardinera de la paletería
10.-Hogar, dulce hogar
11.-La Bartola
12.-La Interesada
13.-La Tertulia
14.-Los Quince Años De Espergencia
15.-Cerro Sus Ojitos Cleto
16.-Los Gorrones
17.-La Boda De Vecindad
18.-Sabado Distrito Federal
19.-El Gato Viudo
20.-Ingrata Perjida
21.-Dos Horas De Balazos
22.-A Que Le Tiras Cuando Sueñas
23.-Mi Chorro De Voz
24.-Voy En El Metro